NICOLAS FEDERICO

BIO


Estudié dirección de cine en el Cievyc. Dirigí varios cortos y a partir del segundo año tuve la suerte de entrar en el mundo audiovisual. A partir de ahí, maravillado por el despliegue, los equipos, el movimiento de técnicos y esa abstracción que supone estar siempre un poco en los márgenes, tuve el despertar de la vocación. 

Encontrarme en ese lugar fue como descubrir un tesoro. El cine, o vivir de contar historias, en cierta forma sana. Nos dirige hacia una individualidad difícil de describir. Hacia ese lugar de reconocimiento de intimidad con uno.

Y ese fue el comienzo.

Así fue como empecé a crecer y subir  escalones en la rama de dirección, hasta llegar a dirigir. Y mientras me formaba, de camino, se cruzaron grandes directores a los tuve la suerte de trabajar; Juan José Campanella, Adrián Caetano, Bruno Stagnaro o Marcos Carnevale.   

En el 2010 empecé a dirigir publicidad, para marcas como Coca Cola, L'oreal,  Movistar y Musimundo.

De esos primeros trabajos surgió el deseo de trabajar más profundamente con la actuación. Conocer su energía, el detalle, su fuente creadora. Enriquecerme para después sembrar actuaciones más creíbles, con vida propia. 

Luego con el tiempo empecé a escribir historias y dediqué cada vez más espacio a la escritura. Ficción, documentales, contenidos. Estudié dramaturgia con los maestros Mauricio Kartun y Ariel Barchilón. Así, lo anterior se completó con la idea de que antes que todo subyace un potencial creativo.  

Y me interesa abordar cada proyecto desde ese potencial. A partir de esa fuente. Tomarlo desde su origen, armarlo, trabajarlo y pulirlo hasta encontrar su propia identidad. Su diferencial. Lo que lo vuelve único y diferente a todos los demás. 

Así me sumerjo en cada proceso.